Mi nombre es Maria Teresa Saldaña.  Mi (yo) Tenía 16 años cuando murió mi tío, hermano de mi mama.  Una ti amia fue de Fort Worth, Tx a Zacatecas de donde somos nosotros.  Yo estaba en la preparatoria y mi tía me dijo que si me quería venir.  Como yo estaba en la edad de la rebeldía, ya no quería estudiar y le dije a mi mama que si me dejaba irme a Estados Unidos pero ella no quería y le rogué tanto que al fin sí quiso.  Mi mama hablo a mi hermana que también estaba en Fort Worth, Texas y le dijo que si podía pagar por mi yo le dijo que sí.  Me vine con mi tía y un primo a la frontera de Juárez, hay nos estaba esperando el coyote que no iba a cruzar para Estados Unidos.  Fue muy duro porque ese día estaba lloviendo y cuando llego la noche, nos dijeron que nos preparáramos porque ya nos iban a cruzar.  De la casa donde estábamos tomamos un camión a un pueblito de la frontera.  Nos tomó como una hora en llegar nos bañamos y eran como las 11:00 pm – estaba todo obscuro y mucha lluvia, empezamos a caminar y a caminar. 

Traíamos los zapatos llenos de lodo y ya no podíamos caminar.  Íbamos a cruzar el rio bravo la corriente era muy fuerte.  Los coyotes decidieron que era mejor que nos regresáramos por que no se podía hacer nada con la lluvia.  Cuando íbamos de regreso los policías de Juárez nos pararon y no llevaron a una casa abandonada. L Ahí n os tenían detenidos y nos pidieron 20 dólares a cada uno.  ¿Al fin nos dejaron ir.  Esperamos el camión para regresar a la casa donde llegamos.  Sin embargo nos llevaron a otra casa.  Ya estaba casi amaneciendo.  Al llegar nos dormimos.  Y bañamos, y nos dieron de comer.  En la noche otra vez intentamos cruzar. L No mandaron con otros coyotes.  No eran los mismos.  Tomamos el camión de nuevo nos dejó en otro pueblito y de ahí ya íbamos a cruzar.  El muchacho que nos llevaba nos dijo que de ahí donde nos bajaron teníamos que empezar a correr porque no había nada de árboles y así nos podrán ver más la migración.  Pues empezamos a correr y a correr – era mucho lo que teníamos que correr – era mucho lo que teníamos que correr.  Ya no podía, mi primo me estiraba y estiraba y hasta me cargo para que no nos dejaran los coyotes y llegamos a donde estaba el rio.  Mi tía no llego y el coyote nos dijo que no nos íbamos a regresar por ella que ya estaba más todos acá.  Mi primo por otra parte dijo que estaba bien que la agarraran a ella y a todos nosotros pues mejor a ella, gracias a Dios como habrá llovido pues ella y otro señor con el que venía con las puras huellas llegaron al rio.  En el rio había unas tablas pero tenía una tabla en medio no tenia y luego tenía otra.  Pues la verdad no me acuerdo como se las que el rio.  Lo pasamos por las tablas después de eso tuvimos que correr otros 15 minutos para llegar a donde nos íbamos a quedar.  Llegamos era un cuartito súper chiquito ahí nos metieron a todos no tenía luz estábamos todos apretados no se veía nada y nos cobraron 80.00 dólares.  Ahí nos tuvieron hasta que amaneció.  Nos llevaron a El Paso Texas a un hotel y nos dejaron ahí.  Descansamos y los coyotes no llevaron ropa comida nos dijeron que ellos iban a estar vigilando al aeropuerto haber si no había mucha migración porque nos iban a cruzar la segunda pasada por avión.  Nos llevaron a cortar el pelo, nos compraron ropa para que los del aeropuerto no pensaran que éramos ilegales.  Paso ese día y al día siguiente teníamos que estar a la 5:00 am en el aeropuerto.  Ya no habrían comprado el boleto y estaba ahí una Sra. vigilándonos que no nos pusiéramos nerviosos.  Paso como 1/ hora y anunciaron el vuelo.  Pasamos les dimos el boleto y no nos dijeron nada.  Todo salió muy bien gracias a Dios.

Llegamos a Fort Worth muy bien.  Mi hermana me recibió y ya me tenía trabajo en un súper mercado. L Cuando entre trabaje haciendo tortillas de harina, ahí dure como cuatro años, y después a la caja donde trabajo actualmente. 

Este país es puro trabajo.  Yo me lo imaginaba diferente pero no es así.  Aquí si no trabajas no haces nada.  Por eso cuando platico con señoras me dicen que sus hijos ya no quieren estudiar, yo les dijo que no los dejen por que el estudio es lo mejor que hay en la vida. Y la mejor herencia de sus padres. Estoy muy arrepentida de no haber escuchado a mi mama.  Cuando me decía que estudiara.  Mis hermanos estudiaron y ellos están en Mexico ejerciendo su carrera y nosotros aquí puro trabajar para pagar deudas.  Pero ahora le quiero poner muchas ganas para superarme.  Nunca es tarde.  Nunca.